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lunes, 30 de enero de 2017

Para vagos: peanas urbanas


Vuelvo con esta sección del blog, que ya le tenía ganas. Esta vez como hacer peanas de estética urbana de manera muy vaga...

Primero una capa base de gris oscuro o gris medio. Sin pegar arena ni nada a la peana, ale, a lo loco.


Ahora con cinta de carrocero, cinta de enmascarar o lo que tengamos a mano preparamos las zonas que queramos pintar.


Para aplicar la pintura, lo haremos con una esponja (espuma de blíster, de embalaje, estropajo o lo que tengamos por casa). Intentaremos que quede la pintura irregular.


Aplicamos los colores que queramos.


Después podemos hacer una segunda capa mucho menos generosa que la anterior con un color más claro.





Cuando acabemos, retiramos la cinta.







Para acabar, podemos aplicar tinta marrón o negra disparándola con un cepillo para quitar la uniformidad del gris base y ensuciar. También es el momento de aplicar pintura de efecto sangre... porque nunca está de más.









Ya está. En media horita podemos tener un montón de peanas urbanas bien fáciles de hacer.

Ah, y si nos motivamos, también podemos escribir indicaciones en la peana, como numerales del Imperio o cosas así.


Pero eso ya es mucho más trabajo....



jueves, 20 de noviembre de 2014

Para vagos: capas y harapos de green stuff

¡Inauguro nueva sección en el blog! "Para vagos". Básicamente serán mini tutoriales explicando como hacer cosas con el mínimo esfuerzo pero que queden resultonas.

Y con el primero número: capas y harapos con masilla.




El proceso es sumamente fácil, y no son necesarias ni herramientas para manipular la masilla, por lo que va genial para iniciarse en esto. Paso a paso la cosa va así:


 1: Se hace una "tortillita" de masilla. Da igual la forma que coja, solo es necesario que sea fina.


2: Con un cutter (siempre humedo con agua para evitar que se pegue la masilla) se hace un corte más o menos recto que será la parte de la tela donde irá la cabeza. Será la capucha, para entendernos.


3: En caso de que haya algún detalle de la miniatura que queramos que sobresalga de la tela, será necesario hacer un agujero en la masilla. Sino, seguramente quede oculto por la masilla. En mi caso, las mochilas de los Karskin tienen una antena que quería que quedaran a la vista.


4: Se coloca la masilla donde queramos que quede la ropa.


5: La parte divertida. Se tira de la masilla hacia abajo, sin miedo, pero con cuidado, para ver como se van formando los pliegues y los desgarros de la ropa. NOTA: va muuuy bien hacer esto en la esquina de la mesa, de modo que la miniatura queda firmemente apoyada y nosotros podemos tirar de la masilla incluso por debajo de la mesa. A veces la masilla tiende a estirarse mucho, dependiendo de la cantidad de mezcla que hayamos hecho y lo gruesa o fina que sea la "tortilla" que empleemos.



6: Tras el primer tirón, volvemos a hacer otro para dejar la ropa a la altura que queramos.


7: Si vemos que nos gusta como cuelgan los harapos pues lo dejamos tal cual. Si no, podemos dar toques con el dedo para dar sensación de movimiento de la ropa. Si tenemos herramientas para modelar, podemos dar más retoques si lo vemos necesario, pero cuanto menos toquemos más natural quedará.


8: Y ya está. No tiene más secreto. Si por lo que sea no os gusta como ha quedado el resultado que os salga, retiráis la masilla, la volvéis a amasar y empezáis de nuevo. Sin problema!

Lo que me gusta mucho de esta manera de trabajar, a parte de que es ultra fácil y rápido, es que quedan resultados muy orgánicos que cada vez son distintos.

Os dejo con algunos ejemplos de lo que me ha ido saliendo a mi.







En este caso, veréis que la capucha es un pelín gruesa, aunque a
mi no me molesta demasiado.



Y una vez pintados con una capa base y lavado de tinta. El pintado se hizo con aerógrafo, pero con pincel se puede pintar sin problema, aunque hay que ir con cuidado con las partes de masilla más finas. Una vez seca la masilla, seguirá siendo flexible pero, a no ser que seáis unos/as brutos/as, debería volver a su posición.



Este tipo de roturas es lo que buscamos cuando estiramos la masilla.







Por último, dependiendo de que tipos de ropa queramos conseguir no os molestará que la masilla acabe con huellas dactilares. En mi caso, quería que se viera como ropa muy basta, como la de un saco, y las huellas pueden ayudar a que lo parezca. Si queréis representar lonas de plástico o ropa muy fina, cuanto menos huellas dejéis en la masilla, mejor.

Con esta proceso se pueden hacer cosas bastante decentes, aplicándolo a Orkos para hacer Komandos, para conversionar guerreros Necrones en Desolladores, banderas o estandartes, lonas de plástico encima de cajas o contenedores, capas de camuflaje en infantería o vehículos....

Ale, a hacer el vago!